Saltar al contenido

El estrés crónico puede dañar nuestro cerebro y empeorar nuestra salud mental

El estrés puede en algún momento salvarnos la vida o puede «hacernos perderla». Los humanos están diseñados para combatir el riesgo con un pico de estrés agudo que nos deja combatir o escapar. No obstante, el agobio prolongado puede destruir gradualmente nuestra salud. La diferencia radica en que pasan diez segundos en el momento en que un león viene corriendo hacia nosotros, o estar de forma permanente en esta tensión. ¿Qué ocurre en el cerebro en el momento en que nos encontramos bajo estrés crónico y creemos que nos persigue un león todo el día?

Efecto del estrés crónico en el cerebro

Fisiología del pasado para enfrentar los inconvenientes del futuro

Pese a la diferencia de tiempo que nos separa de los primeros homínidos prosiguen siendo aproximadamente los mismos a nivel genético. Las emociones primarias como la tristeza, la alegría, la furia y el disgusto no entienden ni de raza ni de siglo. ¿Qué hace un niño en el momento en que come un limón o cuando se asusta? Nada diferente a lo que hace un adulto.

Tenemos la posibilidad de modificar nuestra fisiología sin desplazarnos. Meditar en algo que nos atemoriza puede apresurar nuestro ritmo cardiaco, subirnos la temperatura y hacernos sudar. Esta activación nos salvará la vida si debemos evitar un turismo a fin de que no nos atropelle.

El inconveniente viene en el momento en que comenzamos a emprender constantemente los inconvenientes del futuro que aún no han sucedido, y con una alta posibilidad de que no vayan a suceder. Este estrés crónico puede ocasionar varios problemas médicos, como los que se pueden generar en el aparato digestivo: colon irritable, úlcera…

Quizá te interese :  Remedios efectivos para disminuir el dolor

El cerebro está desarrollado para lidiar con los picos de estrés, pero no el estrés crónico

Aaron Blanc Weaver Vbe9zj Jhbs Unsplash

El cerebro no escapa a este fuerte estrés que podemos encontrar en cualquier acontecimiento, o que tenemos la posibilidad de producir al meditar en cualquier acontecimiento. En el momento en que lo requerimos, nuestro entendimiento afina sus funcionalidades para seleccionar la opción mejor.

Hasta la actualidad todo bien, pero si este estrés sigue en el tiempo, pueden acontecer una pluralidad de trastornos cerebrales, efectos negativos que tiene múltiples secuelas como pérdida de memoria, menos control de nuestras actitudes y una peor contestación y una peor respuesta cuando aparezca un estimulo muy estresante.

¿El estrés engorda? Ansiedad por aumento de peso: lo que dice la ciencia al respecto

El cerebro puede cambiar su arquitectura con acontecimientos con el deterioro de hipocampo, (responsable primordial de la memoria) o agrandamiento de la amígdala (emociones y reacciones). Todo lo mencionado puede conducir ocasionalmente a una patología mental o a la aceleración de anomalías de la salud neurodegenerativas (siendo el Parkinson y el Alzheimer las más conocidas).

El cerebro es plástico y puede verse cambiado por el estrés crónico

Robina Weermeijer Ihfopazzjhm Unsplash

La actividad física puede mejorar las estructuras del cerebro y la cognición en pequeños y mayores. El estrés crónico puede llevar a cabo lo opuesto: empeorar la composición y función del cerebro. Como esto, el estrés bueno nos asiste a entrenar de forma exitosa frente a un desafío, al tiempo que el mal estrés puede transformarse en cambios conflictivos.

La materia gris del cerebro es la parte responsable de la toma de resoluciones y la decisión de inconvenientes. Nos va a hacer una materia gris mucho más grande y mejor conectada, que escoge las más utilizadas opciones y más resolutivas. El estrés crónico provoca que esta materia gris cambie, en pos de otra sustancia menos atrayente desde el criterio cognitivo: la materia blanca.

Quizá te interese :  Por qué felicitar por la pérdida de peso puede ser peligroso para la salud mental

En ocasiones normales nuestra corteza prefrontal, la parte del cerebro responsable de la imaginación y el intelecto, tiene la mayor carga de actividad frente de cualquier labor cognitiva. En ocasiones de el estrés activa otras partes primitivas, como la amígdala, que se encarga de la supervivencia.

El estrés podría cambiar nuestra flora intestinal y aumentar el riesgo de enfermedades autoinmunes, según un estudio

Si el estrés persiste en el tiempo estas activaciones se alternan de la corteza prefrontal y de la amígdala, esta última siempre y en todo momento muy activa. Nos encontramos en modo supervivencia y no en modo creativo. Por consiguiente, nuestros pensamientos complejos van a quedar en un background y vamos a estar regularmente prestos a batallar o a escapar, con el desgaste físico y mental que ello implica.

Las neuronas cerebrales tienen la posibilidad de ser «matadas» por el estrés crónico

Whoislimos Kfvmyjk6hz8 Unsplash

Un solo acontecimiento muy agotador podría matar neuronas en el hipocampo, centro que es el primordial responsable de la memoria. La educación asimismo es dependiente del hipocampo y es un área donde se genera la capacitación de neuronas durante la vida.

Lo esencial del estrés en el hipocampo no está en la capacitación de novedosas neuronas, que semejan no verse perjudicadas, sino más bien en la posibilidad de que estas las novedosas neuronas subsisten o no. De este modo tenemos la posibilidad de hallarnos una memoria perjudicada y con menos neuronas debido al estrés crónico, en especial para acontecimientos muy agobiantes.

Ejercicio y ansiedad: todo lo que le sucede a tu cuerpo después de hacer deporte y cómo ayuda a cuidar tu salud mental

El cortisol liberado por el estrés está relacionado con pérdida de la memoria en un corto plazo. Si pasaste un acontecimiento muy agotador que quizás no recuerdes, aquí es donde radica esta relación entre la memoria y el estrés.

Si su cortisol continúa alto en el transcurso de un periodo prolongado, puede entorpecer con la educación y la memoria. En el momento en que nos encontramos bajo presión, nuestro entendimiento usa sus elementos para subsistir, no para otras tareas como la memoria.

Quizá te interese :  Los 7 nutrientes que no te pueden faltar después de entrenar

El estrés daña el control sensible

Jeshoots Com 2vd8lihdnw Unsplash

La exposición al estrés puede achicar la materia gris en la corteza prefrontal, la zona del cerebro responsable del autocontrol y las emociones. Si acumulamos múltiples acontecimientos agobiantes en la vida, tenemos la posibilidad de hallarnos con un peor control y regulación sensible para sobrepasar el próximo acontecimiento agotador que ocurra.

Hay acontecimientos verdaderamente agobiantes como un incidente automovilístico o la desaparición de un individuo cercano qué afectan la conciencia sensible y los centros anímicos. Contra ellos podemos hacer más o menos según nuestra inteligencia emocional y los profesionales a los que recurramos.

Libérate del estrés en verano: tres consejos para desconectar también del teletrabajo

No obstante, el hombre tiene una cerebro tan poderoso que tienen la capacidad de “emular el estrés que esos acontecimientos sin cruzarlos. En las dos condiciones las secuelas son exactamente las mismas.

Los cambios en el cerebro tienen la posibilidad de llevar a anomalías de la salud mental

Jesse Orrico Rmwtvqn5rzu Unsplash

Si nos encontramos atrapados en un atasco durante un buen tiempo, es más posible que suframos perturbación del estado anímico. Con el tiempo, este estrés crónico es afín al que podemos padecer en este atasco que genera cambios en el cerebro.

Ahora vimos ciertos de estos cambios, como el hipocampo perjudicado (memoria, estudio y novedosas neuronas) o la reducción de materia gris (buena toma de resoluciones). Estos y otros cambios pueden desarrollar trastornos mentales como la depresión u otros relacionados con el desempeño neurológico inapropiado.